Hay animales que representan mucho más que una especie.
Representan una manera de entender el mundo.
En muchas culturas africanas, el elefante está asociado con la fuerza, la memoria, el liderazgo y la comunidad. En India forma parte de una tradición espiritual milenaria: Ganesha, representado con cabeza de elefante, simboliza la sabiduría y la capacidad de superar los obstáculos que aparecen en el camino.
Pero más allá de lo que cada cultura ha proyectado sobre este animal, hay algo que resulta difícil de ignorar cuando observamos a los elefantes en libertad.
Su manera de relacionarse.
Su inteligencia social.
Su vínculo con el territorio.
Su capacidad para avanzar juntos.
Y quizá por eso fue él quien dio nombre a Elephant Thirteen.
¿Por qué un elefante?
Cuando nació Elephant Thirteen no queríamos crear solamente una marca de ropa.
Queríamos construir una forma de entender la vida alrededor de aquello que nos mueve: la naturaleza, la libertad, la aventura, la comunidad y la necesidad de hacer las cosas de una manera diferente.
El elefante representa muchas de esas ideas.
Es fuerte, pero no necesita demostrarlo.
Avanza, pero no lo hace solo.
Forma parte de un ecosistema y, al mismo tiempo, contribuye a transformarlo.
Y nos recuerda algo que nos gusta especialmente:
avanzar con fuerza sin perder la conexión con nuestro entorno.
Porque vivir de una manera más consciente no significa alejarnos del mundo.
Significa entender mejor nuestra relación con él.
El 12 de agosto, los elefantes nos recuerdan que todavía hay mucho por proteger
Cada 12 de agosto se celebra el Día Mundial del Elefante, una jornada internacional dedicada a generar conciencia sobre las amenazas que afrontan los elefantes africanos y asiáticos y a impulsar su conservación. La iniciativa nació en 2012 y desde entonces se ha convertido en un punto de encuentro para organizaciones y personas comprometidas con su protección.
Entre esas amenazas están la caza furtiva y el comercio ilegal de marfil, la pérdida y fragmentación de su hábitat, el conflicto entre humanos y elefantes y determinadas formas de explotación en cautividad.
Y aquí aparece una idea que para nosotros es especialmente importante:
proteger a los elefantes no consiste únicamente en proteger a los elefantes.
Significa proteger los bosques, las sabanas, las fuentes de agua y los ecosistemas de los que dependen.
Significa conservar espacios donde puedan vivir y desplazarse.
Y significa entender que nuestra relación con la naturaleza tiene consecuencias que van mucho más allá de nosotros mismos.
Dejar huella sin destruir
Hay una frase que resume bastante bien lo que queremos que represente Elephant Thirteen:
dejar huella sin destruir.
Porque todos dejamos huella.
En los lugares que visitamos.
En lo que compramos.
En lo que consumimos.
En los residuos que generamos.
En la manera en la que tratamos nuestro entorno.
La cuestión no es vivir intentando no dejar ninguna huella. Probablemente eso sea imposible.
La cuestión es preguntarnos qué tipo de huella queremos dejar.
Una que desaparezca sin más.
O una que contribuya a conservar aquello que queremos seguir encontrando mañana.
El elefante que está en el origen de nuestra historia
Por eso, cada 12 de agosto celebramos mucho más que una fecha en el calendario.
Celebramos al animal que está en el origen de nuestro nombre.
Y recordamos por qué decidimos que estuviera ahí.
Fuerza.
Libertad.
Comunidad.
Naturaleza.
Conciencia.
Cinco ideas que siguen formando parte de Elephant Thirteen.
Porque quizá caminar de una manera más consciente consiste precisamente en eso:
avanzar, disfrutar del camino y procurar que el lugar por el que pasamos siga siendo igual de extraordinario cuando nos hayamos ido.
Happy World Elephant Day. 🐘


