Nunca habíamos tenido tanta ropa.
Y nunca había parecido tan difícil vestir con sentido. Abrimos el armario.Lleno. Camisetas. Pantalones. Chaquetas. Prendas que apenas usamos. Otras que olvidamos que existían. Algunas compradas casi por impulso y que después de unas semanas dejaron de tener sentido. Y aun así, muchas veces aparece la misma sensación: “No tengo nada que ponerme.” Vivimos en…
Read more


